MPI, ARI y RGI: para qué sirven y cómo interpretarlos en un hotel

mpi ari rgi metricas mercado revenue management

Un hotel puede aumentar su RevPAR frente al año anterior y aun así perder participación de mercado si el compset crece más, situación que se mide con los índices Market Penetration Index (MPI), Average Rate Index (ARI) y Revenue Generation Index (RGI).

Los tres índices comparan la ocupación, la tarifa media y el RevPAR del hotel con los de su conjunto competitivo, y su aporte a la estrategia está en separar el efecto del mercado del efecto de las decisiones propias dentro del revenue management hotelero.

Los índices orientan las preguntas que conviene hacerle a la estrategia vigente, y el análisis recorre qué miden, para qué se usan, qué hipótesis abre cada combinación y qué errores de interpretación admiten.

Qué miden el MPI, el ARI y el RGI frente a la participación justa

Los tres índices indican si un hotel gana o pierde participación de mercado, si esa variación proviene del volumen o del precio y si coincide con el resultado que su estrategia busca.

Cada índice divide una métrica del hotel por la del conjunto competitivo y multiplica el resultado por 100, y la métrica que se compara cambia según el índice.

  • MPI: ocupación del hotel sobre ocupación del set.
  • ARI: tarifa media (ADR) del hotel sobre ADR del set.
  • RGI: RevPAR del hotel sobre RevPAR del set.

El valor 100 equivale a la participación justa, la porción de la demanda y del ingreso del set que le correspondería al hotel por su cantidad de habitaciones, y los valores superiores o inferiores miden el desvío respecto de esa porción (Fuente: glosario de STR).

El RGI resume el resultado comercial y el MPI y el ARI muestran su composición, porque el RevPAR surge de multiplicar ocupación por tarifa media.

El MPI refleja qué fracción de la demanda del mercado capta el hotel, y su interpretación depende de la estimación de la demanda por fecha, porque esa demanda varía con la temporada y con la anticipación de reserva.

Para qué se usan el MPI, el ARI y el RGI en la gestión de un hotel

Los índices se usan en un hotel con cinco finalidades, y su valor depende de las preguntas que ayudan a formular.

  • Contrastar los resultados del hotel con los del mercado y con la estrategia vigente, separando el efecto de cada uno.
  • Formular hipótesis sobre el origen de una ganancia o una pérdida de participación, que luego se verifican con datos propios por canal y por segmento.
  • Definir metas con referencia al mercado, además de la comparación con el año anterior y el presupuesto.
  • Ofrecer a la dirección, a los propietarios y al equipo comercial un lenguaje común sobre el desempeño del hotel.
  • Decidir en qué parte del negocio profundizar el análisis, entre precio, canales, segmentos, demanda y producto.

Qué hipótesis abre cada combinación de MPI y ARI

Cada combinación de MPI y ARI respecto de 100 admite más de una explicación, y los índices ayudan a ordenar las hipótesis.

  • MPI y ARI por encima de 100 indican que el hotel capta más demanda que el set y a mayor tarifa, lo que puede reflejar la estrategia vigente o un cambio en el compset, como la renovación, el cierre o la baja de tarifas de un competidor.
  • MPI por encima y ARI por debajo de 100 pueden indicar ocupación obtenida con tarifa (Fuente: Mews) o una estrategia de volumen deliberada, y los canales y segmentos que aportan ese volumen ayudan a distinguir ambas lecturas, tema de la estrategia de distribución.
  • MPI por debajo y ARI por encima de 100 pueden describir un posicionamiento premium sostenido o un precio que la demanda no respalda, lo que enlaza con la estrategia de precios y con la tarea de alinear marketing y revenue management para captar demanda.
  • MPI y ARI por debajo de 100 pueden indicar pérdida de competitividad en producto o en reputación, o un compset que no es el relevante para el hotel.

En un estudio de Cornell sobre hoteles de Estados Unidos, las tarifas superiores a las del set se correlacionaron con menores ocupaciones relativas, y las tarifas inferiores no siempre impulsaron una ocupación que compensara el RevPAR (Fuente: Cornell Hospitality Quarterly, 2009), lo que enmarca la pregunta de cuánta ocupación cede un hotel a cambio de tarifa.

Antes de elegir una intervención, cada hipótesis necesita información que los índices no contienen y que permite evaluar las alternativas disponibles.

  • El ritmo de reservas por fecha, para ubicar en qué períodos cambió la participación.
  • El mix de canales y segmentos, para distinguir un volumen buscado de una ocupación obtenida con tarifa.
  • La tarifa realizada por tipo de habitación, para separar un cambio de precio de un cambio en lo que se vendió.

Errores de interpretación al leer MPI, ARI y RGI

Un MPI de 108 con un ARI de 92 y un MPI de 92 con un ARI de 108 arrojan el mismo RGI, cercano a 99, y por eso leer el RGI sin MPI ni ARI oculta dos estrategias opuestas, una que gana volumen con tarifa baja y otra que sostiene tarifa con menos volumen.

Otros errores de interpretación surgen al dejar fuera del análisis variables que modifican el significado de cada índice.

  • Tomar el 100 como meta universal, cuando la meta depende de la estrategia y un posicionamiento premium puede sostener un MPI inferior a 100 con un ARI superior y un RGI equilibrado.
  • Interpretar un índice superior a 100 como señal de buena salud comercial, porque mide posición relativa y un hotel puede ganar participación en un mercado que cae.
  • Atribuir un cambio del ARI a la política de precios sin considerar el mix de habitaciones, canales y segmentos vendidos, que modifica el ADR promedio.
  • Promediar temporadas con dinámicas competitivas distintas, lo que puede ocultar en qué momentos del año el hotel gana o cede participación.
  • Dar por válido el set competitivo sin revisarlo, cuando puede cambiar por aperturas o por cambios de posicionamiento de los competidores.
  • Detenerse en el ingreso, porque un RGI superior a 100 obtenido con canales de mayor costo puede acompañarse de un resultado operativo menor, diferencia que aparece en métricas como ADR, RevPAR y GOPPAR y en un dashboard de KPI que incorpore el benchmark del set.
  • Ignorar la nominalidad en contextos inflacionarios, porque la variación del ADR y del RevPAR incluye el aumento general de precios y los índices ayudan a separarlo solo cuando los hoteles del set ajustan tarifas en la misma moneda y con una frecuencia parecida.

Las metas de MPI, ARI y RGI y su revisión periódica

Las metas de los índices se revisan periódicamente, y la frecuencia depende de la estacionalidad de la demanda, de los cambios en el set competitivo y de las variaciones en el posicionamiento del hotel (Fuente: Hospitality Net).

Medirse contra el set supone aceptar a los competidores como estándar de desempeño, y un hotel con una propuesta diferenciada puede necesitar complementar los índices con objetivos propios de segmento y de margen.

Preguntas frecuentes sobre MPI, ARI y RGI

¿Para qué sirven el MPI, el ARI y el RGI?

Sirven para saber si un hotel gana o pierde participación de mercado frente a su compset, si ese resultado proviene del volumen o del precio y si coincide con la estrategia comercial vigente. Esa información ayuda a formular hipótesis y a decidir dónde profundizar el análisis.

¿Cómo se calculan el MPI, el ARI y el RGI?

Cada índice resulta de dividir la métrica del hotel (ocupación, ADR o RevPAR) por la del conjunto competitivo y multiplicar por 100. Conviene usar el mismo período y el mismo set en los tres, porque así el RGI coincide con el producto del MPI y el ARI dividido 100.

¿Qué valor de MPI, ARI y RGI se considera bueno?

El 100 equivale a la participación justa, y los valores superiores indican una participación mayor a la esperada. La meta de cada índice depende de la estrategia comercial y de la temporada, por lo que un ARI alto con un MPI bajo puede responder a un posicionamiento deliberado.

¿Qué errores admite la interpretación del MPI, el ARI y el RGI?

Entre ellos figuran leer el RGI sin MPI ni ARI, tomar el 100 como meta universal y atribuir un cambio del ARI a la política de precios sin considerar el mix de habitaciones, canales y segmentos. Un compset sin revisar también distorsiona los tres índices.

¿Con qué frecuencia conviene revisar los índices?

Las metas de los índices se revisan periódicamente, y la frecuencia depende de la estacionalidad de la demanda, de los cambios en el set competitivo y del posicionamiento del hotel. En destinos con temporadas muy distintas, la lectura por período aporta más información que el promedio anual.

Cada índice abre preguntas cuya respuesta depende de la estrategia, del compset y de la estructura de costos de cada hotel, y una interpretación equivocada puede llevar a corregir el precio o el mix de canales donde no corresponde. Ordenar esas preguntas, verificarlas con los datos propios y evaluar las alternativas es parte de lo que hace un diagnóstico de revenue management, que parte de los resultados del hotel y los contrasta con su política y su estrategia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio